sábado, 11 de diciembre de 2010

Muchas veces me gustaría mirarme en el espejo y decir: soy una persona libre, luchadora, soñadora, que consigue lo que se propone, que tiene un don para emocionarse, que siente,que es feliz con su vida, que tiene imaginación, que sonríe aunque esté mal, que da un abrazo al que lo necesite, que da todo lo que puede...
Pero no siempre soy capaz de hacerlo, muchos días las emociones entran y salen por mi cuerpo y se apoderan de él, no soy capaz de controlarme y siento que mi vida podría ser mejor, que mis sueños no se harán realidad, y entonces busco el apoyo que sólo me dan unos cuantos y me refugio en ellos hasta que mi cuerpo vuelve a ser mío, con la esperanza de volver a ser aquella chica soñadora que lucha por ser feliz.

5 comentarios:

  1. Creo que esa sensación solamente puede darse cuando se tienen tomadas las riendas de la vida. Al menos en mi caso fue así, hasta que no cumplí los 18 y me fui de casa me fue imposible sentirme libre, feliz y luchadora. Porque, al menos en mi caso, luchar desde una "cárcel" no tenía sentido, y por mucho que quisiera no conseguía nada. En cambio, ahora sí que tengo la libertad, las ganas, el entusiasmo, de hacer lo que me apetezca, lo que creo que puede ser mejor. Ahora por fin puedo tomar mis propias decisiones sin que afecte lo que me digan los demás (léase familia cercana).
    Supongo que es cuestión de tiempo que puedas recuperar las riendas de tu vida. La lástima es que no depende exclusivamente de ti de momento.
    Besicos!!
    P.d: cada vez que te escribo un post me siento vieja... ¿Será que sin darme cuenta me he hecho vieja? jajaja.

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  2. Me alegra saber que alguien ha sentido lo mismo que yo. Simplemente esperaré a la vida.

    Vieja no, es que esta edad ya la has pasado... jajaja
    Un beso (;

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  3. Jajajaja. No sé yo ¿eh? Que el otro día fui al teatro y el 99% de la gente era mayor de 65!! Nadie de veintialgo, ni de treintayalgo y de cuarentayalgo!! Me encantó la obra pero salí medio deprimida...
    Y sí, esperar la vida a veces es lo mejor :P Desde los 14 años empecé a desear cada vez con más fuerza tener 18 para poder irme. Así que estoy convencida de que eso es lo que termina marcando la diferencia; la posibilidad de poder irte o quedarte o decidir por ti misma por primera vez lo que de verdad quieres.
    Recuerdo el día que me fui de casa de mi madre y uff, qué a gusto que me quedé xD Ojalá me hubiese podido ir antes!!

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  4. es precioso de verdad me ha llegado :)

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  5. Es que hay que fomentar en el colegio el gusto por el teatro y por la lectura, que se están perdiendo las cosas buenas.
    La verdad es que muchas ganas de irme de casa no tengo, jajaj pero bueno... todo llega, todo pasa. Tempus Fugit...

    Gracias Elisa :D

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