De eso que te apetece escribir y mostrar todos tus sentimientos, pero que no sabes cómo hacerlo... pues así llevo yo mucho tiempo.
Siendo sincera, últimamente no estoy del todo bien; Salamanca es una ciudad encantadora, mis compañeros de clase son geniales, las cosas aquí me van muy bien, pero echo de menos tantas cosas...
José, para empezar, siempre supe que esto no iba a ser fácil, que íbamos a discutir, que no íbamos a estar en un continuo contacto como allí lo hacíamos; pero, es tan complicado todo, echo tanto de menos el no poder verlo día a día, echo tanto de menos el sentirme pequeña y frágil bajos sus brazos...
Mi familia... yo sabía que estaba muy unida a ella, pero nunca pensé que estaba tan unida. Mi madre siempre fue esa especie de mejor amiga que todo el mundo tiene, yo la tuve, en su época, o eso creía; pero me traicionó... Así que mi madre cumplió su papel.
Aquí no es sólo estudiar y ya, también hay que cocinar, hay que limpiar y, sobre todo, hay que convivir; qué difícil puede ser la convivencia cuando no hay respeto...
sábado, 16 de noviembre de 2013
domingo, 15 de septiembre de 2013
Una nueva vida...
Se va acercando el día en el que partiré a tierras salmantinas para empezar mis estudios universitarios; cierto es que siento muchas emociones diversas, miedo, entusiasmo, alegría, tristeza, melancolía, estrés, angustia, muchas ganas, esperanza y un largo etc.
Desde hace muchos años tengo en mente estudiar "Filología Hispánica", pero nunca pensé que el tiempo iba a pasar tan rápido; dentro de una semana exacta estaré en una ciudad que a penas conozco, rodeada de chicas con las que tampoco tengo mucha relación.
Sé que con las nuevas tecnologías estaré en continuo contacto con mi familia y la gente a la que quiero, pero... ¿quién no ha sentido miedo por lo desconocido?
Desde hace muchos años tengo en mente estudiar "Filología Hispánica", pero nunca pensé que el tiempo iba a pasar tan rápido; dentro de una semana exacta estaré en una ciudad que a penas conozco, rodeada de chicas con las que tampoco tengo mucha relación.
Sé que con las nuevas tecnologías estaré en continuo contacto con mi familia y la gente a la que quiero, pero... ¿quién no ha sentido miedo por lo desconocido?
jueves, 5 de septiembre de 2013
A veces las amistades no son lo que parecen, pero creo que ya he aprendido la lección.

En mi corta vida, dieciocho primaveras, he sufrido lo que comúnmente denominamos palos; uno detrás de otro podría decirse, dentro de poco me podré construir un gran chalet.
El último fue de quien menos esperaba, de aquella persona que creía que jamás me iba a fallar; pero, una vez más, fui traicionada; así que, mejor sola que mal acompañada.

miércoles, 24 de julio de 2013
Echar de menos.
¿Os soy sincera? Tengo miedo, sí, y no me avergüenzo de ello.
He de reconocer que tengo muchísimas ganas de empezar mis estudios universitarios, pero también reconozco que me da miedo.
Empezaré una nueva etapa en una Facultad maravillosa, en una ciudad encantadora que no conozco, en un piso con otras cuatro chicas de las que tampoco sé mucho de su vida, y rodeada de nuevos compañeros con lo que compartiré un sentimiento, las ganas de acabar siendo los mejores filólogos.
Sé que es una etapa única, que encontraré personas magníficas que jamás olvidaré; pero estoy muy segura de que echaré de menos a muchísima gente, como a mis padres, a mi bicho, a mi hermana, a mis abuelos y tíos..., pero no sólo los echaré de menos a ellos, sino también a los compañeros que me han acompañado en estos dos largos años de Bachillerato, mis compañeros de fatiga, estrés y exámenes, mis compañeros de la vida que he tenido en estos dos años de instituto; pero, ¡ojo!, del instituto no sólo los echaré de menos a ellos, aunque parezca raro, echaré muchísimo de menos a esas personillas que nos han estado transmitiendo todos sus conocimientos, sí, echaré de menos a los profesores que nos han acompañado en este camino, cierto es que no a todos; pero hay dos que jamás olvidaré, la profesora de Latín y Griego, y el profesor de Lengua Castellana y Literatura, y Literatura Universal.
Gracias Mar, gracias Miguel; gracias por ser de esos profesores que jamás se olvidan, de esos de los que se puede aprender conocimientos y, aún más importante, valores: gracias por ser de los que dejan marca; gracias por haber compartido tantas horas con nosotros y aguantarnos con una sonrisa en la cara. GRACIAS.
He de reconocer que tengo muchísimas ganas de empezar mis estudios universitarios, pero también reconozco que me da miedo.
Empezaré una nueva etapa en una Facultad maravillosa, en una ciudad encantadora que no conozco, en un piso con otras cuatro chicas de las que tampoco sé mucho de su vida, y rodeada de nuevos compañeros con lo que compartiré un sentimiento, las ganas de acabar siendo los mejores filólogos.
Sé que es una etapa única, que encontraré personas magníficas que jamás olvidaré; pero estoy muy segura de que echaré de menos a muchísima gente, como a mis padres, a mi bicho, a mi hermana, a mis abuelos y tíos..., pero no sólo los echaré de menos a ellos, sino también a los compañeros que me han acompañado en estos dos largos años de Bachillerato, mis compañeros de fatiga, estrés y exámenes, mis compañeros de la vida que he tenido en estos dos años de instituto; pero, ¡ojo!, del instituto no sólo los echaré de menos a ellos, aunque parezca raro, echaré muchísimo de menos a esas personillas que nos han estado transmitiendo todos sus conocimientos, sí, echaré de menos a los profesores que nos han acompañado en este camino, cierto es que no a todos; pero hay dos que jamás olvidaré, la profesora de Latín y Griego, y el profesor de Lengua Castellana y Literatura, y Literatura Universal.
Gracias Mar, gracias Miguel; gracias por ser de esos profesores que jamás se olvidan, de esos de los que se puede aprender conocimientos y, aún más importante, valores: gracias por ser de los que dejan marca; gracias por haber compartido tantas horas con nosotros y aguantarnos con una sonrisa en la cara. GRACIAS.
martes, 23 de julio de 2013
¡SOY UNIVERSITARIA!
Ya es definitivo, matriculada en Filología Hispánica en la Facultad de Filología de Salamanca, ¡qué feliz soy!
domingo, 7 de julio de 2013
7 de julio.
Hoy, 7 de julio de 2013, hace un añito que empecé mi relación con "my little pony", como le llamo yo cariñosamente :). Como en todas las parejas, ha habido discusiones, celos, enfados, desacuerdos...; pero eso no es lo importante, lo realmente importante es lo que me ha hecho sentir en estos magníficos 365 días, ha sido el mejor año de mi vida, no lo dudo. Sin él no sería lo que soy ahora; las caricias, los abrazos, los besos, su apoyo incondicional, los "te quiero", él. Gracias mi bichito bonito, te quiero muchísimo. Brindemos por otros 365 días más :)
jueves, 4 de julio de 2013
Brindis, Gerardo Diego
Descubrí este poema el día que mi profesor de Lengua Castellana y Literatura de Bachillerato lo leyó en la celebración de los mejores expedientes académicos de primero de Bachillerato. Desde ese día vivo enamorada del poema y lo leo continuamente
| Debiera ahora deciros:-"Amigos, muchas gracias", y sentarme, pero sin ripios Permitidme que os lo diga en tono lírico, en verso, sí, pero libre y de capricho. Amigos: dentro de unos días me veré rodeado de chicos, de chicos torpes y listos y dóciles y ariscos, a muchas leguas de este Santander mío, en un pueblo antiguo tranquilo y frío, y les hablaré de versos y de hemistiquios, y del Dante, y de Shakespeare, y de Moratín (hijo) y de pluscuamperfectos y de participios, y el uno bostezará y el otro hará un guiño. Y otro, seguramente el más listo me pondrá un alias definitivo. Y así pasarán cursos monótonos y prolijos. Pero un día tendré un discípulo, un verdadero discípulo y moldearé su alma de niño y le haré hacerse nuevo y distinto, distinto de mí y de todos: él mismo. me guardará respeto y cariño. Y ahora os digo: amigos brindemos por ese niño, por ese predilecto discípulo, por que mis dedos rígidos acierten a moldear su espíritu, y mi llama lírica prenda en su corazón virgíneo, y por que siga su camino intacto y limpio, y por que este mi discípulo, que inmortalice mi nombre y mi apellido, ... sea el hijo, el hijo de uno de vosotros, amigos. Gerardo Diego. |
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